Historia del tango
La historia de la música rioplatense comienza con la conquista misma de esta parte del mundo.
Los documentos históricos muestran que los Adelantados (personas a las que los reyes de España confiaban sus expediciones al Nuevo Mundo), los misioneros (enviados por la Iglesia Católica para evangelizar a los aborígenes) y por último los virreyes (funcionarios que gobernaban las colonias en nombre de los reyes y con autoridad por ellos concedida), traían a las recién descubiertas tierras, música militar, religiosa y también otras clases de canciones para solaz propio y de sus acompañantes.
Con estas distintas melodías llegan los instrumentos apropiados para ejecutarlas: pífanos, trompetas y tambores para los ritmos militares; órganos y clavicordios para la música sacra y arpas, flautas, laúdes, violines y vihuelas para las melodías populares. Todas estas expresiones fueron afincándose en las primigeniamente llamadas Indias Occidentales y posteriormente bautizadas América (en honor del marino y cosmógrafo italiano Américo Vespucio – Florencia, l454 / Sevilla, l5l2 -), en la misma medida en que arribaban familias españolas para radicarse y que fueron formando sus propios círculos de música diferenciándose de las danzas tribales de los aborígenes y negros que poblaban estas tierras. Los recién llegados europeos celebraban tertulias en los hogares para festejar sus acontecimientos y en ellas se representaban comedias, se ejecutaban melodías en forma instrumental y se danzaba.
Ya constituido el Virreinato del Río de la Plata por el rey Carlos III en l776; eran los virreyes quienes se encargaban de organizar dichas reuniones que servían, además, para evitar que los señores españoles cedieran a la tentación de caer bajo el influjo de los “pecaminosos” ritmos aborígenes.
Es así como las crónicas de la época señalan que Juan José de Vértiz y Salcedo (segundo virrey, que gobernó entre l778 y l784), habíase decidido a llevar a cabo bailes de disfraces para esparcimiento de estos señores y lograr de este modo que ellos no concurrieran a la “Calle del Pecado”, bordeando la Plaza de Toros (en Buenos Aires, en el lugar que hoy ocupa el Ministerio de Obras Públicas), donde se bailaba el fandango por los nativos. El fandango era una danza en tres tiempos y vivos movimientos, de origen andaluz y que había sido asimilada y adoptada por los negros, quienes ejecutaban sus ritmos con tambores y lo hacían en lugares exclusivos para ellos y que estaban ubicados preferentemente en la Parroquia de Montserrat, en el sector que comprenden las actuales calles Independencia, Entre Ríos, Chile y San José y que recibió sucesivamente las denominaciones de “Barrio del mondongo” y “Barrio del tambor”. El fandango se fusionó con las músicas que los negros habían conocido de sus tradiciones y desarrollaban en la misma forma que lo hace cualquier proceso evolutivo humano.
Con el paso del tiempo, van tomando forma las uniones de ritmos de diversos orígenes y dando lugar a nuevas expresiones musicales que los negros llamaban con vocablos derivados de voces tribales que provenían de sus ancestros: tango, milonga, candombe. ….”